GRUPOS DE APOYO PARA LA REDUCCIÓN Y EL ABANDONO DEL TABAQUISMO: INFORME DE EXPERIENCIA ACADÉMICA

Autores/as

Resumen

Introducción: El tabaquismo es un grave problema de salud pública, reconocido como factor causal de diversas enfermedades crónicas, discapacitantes y mortales. La alta prevalencia de fumadores y la morbilidad y mortalidad asociadas al consumo de tabaco refuerzan la magnitud de este problema. La nicotina, principal sustancia psicoactiva presente en la planta del tabaco, tiene un alto potencial adictivo, actuando como estimulante del sistema nervioso central (FDA, 2021). Sus efectos incluyen cambios en la frecuencia cardíaca y la presión arterial, e impactos negativos en la salud mental, como irritabilidad y ansiedad durante la abstinencia, además de promover cambios en la función cerebral. Además de estar asociado con enfermedades crónicas no transmisibles, el tabaquismo también contribuye al desarrollo de otras enfermedades. : (“Tabaquismo: Parte I”, 2010). El principal problema con el consumo de productos de tabaco se relaciona con la presencia de miles de compuestos químicos tóxicos presentes tanto en la hoja como en el humo, que son responsables de desencadenar graves consecuencias para la salud. Entre estas destacan la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y varios tipos de cáncer, en particular el cáncer de pulmón. En Brasil, 477 personas mueren cada día a causa del tabaquismo, y 145.077 muertes al año podrían prevenirse (INSTITUTO DE EFICACIA CLÍNICA Y SANITARIA, 2024). En este sentido, el Programa Nacional de Control del Tabaco desempeña un papel esencial en la implementación de políticas públicas de prevención, promoción de la salud y fomento del abandono del tabaco. En este contexto, los grupos de apoyo al tabaquismo son una estrategia muy relevante para dejar el hábito, ofreciendo apoyo multidisciplinario y un entorno acogedor. Estas iniciativas permiten compartir experiencias, fortalecer los vínculos entre los participantes, promover la educación para la salud y proporcionar herramientas prácticas para afrontar la adicción. Además, el enfoque grupal mejora los resultados, ya que los participantes encuentran apoyo mutuo y una mayor adherencia al proceso de abandono del tabaco (PRETTO; RECH; FAUSTINO-SILVA, 2022). Por lo tanto, participar en un grupo para dejar de fumar demuestra ser una práctica significativa para la formación académica de enfermería y la salud pública, ya que no solo contribuye a la reducción de enfermedades relacionadas con el tabaco, sino que también fortalece el trabajo de enfermeras y otros profesionales de la salud en la promoción de la calidad de vida de la población. Objetivo: Informar sobre la experiencia de organizar y liderar un grupo de apoyo para dejar de fumar en un entorno de práctica de enfermería, destacando su relevancia para la promoción de la salud y la formación académica en salud pública. Metodología: Se trata de un informe de experiencia realizado durante la pasantía de enfermería de último año, realizada de mayo a julio de 2025, en la Secretaría de Salud del municipio de Chapecó, Santa Catarina, específicamente en el sector de Gestión de Atención Primaria. El grupo para dejar de fumar fue coordinado por una enfermera responsable del equipo multidisciplinario e incluyó el aporte directo de farmacéuticos, nutricionistas, educadores físicos, dentistas, médicos especialistas, fisioterapeutas, psicólogos, técnicos de enfermería y auxiliares. Inicialmente, participaron aproximadamente 100 usuarios, divididos en cuatro pequeños grupos; Con el tiempo, este número disminuyó a medida que aumentaba la adherencia al proceso de deshabituación tabáquica. Se celebraron un total de nueve reuniones, inicialmente semanales, luego quincenales tras el primer mes y, posteriormente, mensuales, según la evolución del tratamiento de los participantes. La admisión al grupo se produjo mediante una entrevista previa en la unidad de salud de referencia del paciente, seguida de un proceso de selección para evaluar su perfil y determinar su participación. Las reuniones se estructuraron en dos fases: la primera consistió en una sesión de bienvenida y charlas educativas impartidas por diferentes profesionales, utilizando recursos como diapositivas, folletos, vídeos y actividades de grupo. Posteriormente, los participantes se organizaron en pequeños grupos, donde se realizaron círculos de discusión, actividades terapéuticas, prácticas integrativas, ejercicios de respiración, orientación multidisciplinar y sesiones de apoyo mutuo, dirigidas especialmente por el farmacéutico y otros miembros del equipo. El papel del estudiante de enfermería se centró en dar la bienvenida a los participantes, realizar actividades educativas, administrar herramientas de seguimiento, registrar el progreso y fomentar la unión grupal. Estas actividades se llevaron a cabo bajo la supervisión del profesorado y del equipo multidisciplinar, fomentando la experiencia práctica y reflexiva sobre estrategias colectivas para combatir el tabaquismo. La pasantía sirvió como espacio de integración docencia-servicio, fomentando el desarrollo de competencias en educación.

Publicado

16-01-2026